
viernes, diciembre 15
miércoles, diciembre 13
vivaldi
un buen año

entre las seis peliculas que podía ver, elegí esta: "un buen año". una comedia romantica, ambientada en un chateau donde existe un viñedo donde se hace un vino extraordinario. necesitaba ver sonrisas. quería ver historias de amor que terminasen bien. necesitaba llenarme de buenas sensaciones aunque fueran solo fantasia. la historia me gustó. los personajes me gustaron. el lugar me gustó... por unas horas me evadió de lo que sentía. al terminar sufrí un pequeño y muy intimo e interior derrumbe. pensé en que a veces lo tenemos todo para ser felices y nos empeñamos en quitarlo de nuestra vida. con lo facil que sería no hacerlo y disfrutar. valorar lo bueno que sentimos y cuidarlo...
sentí tristeza de poder estar viviendo una historia de amor asi y que todo estuviese yendo totalmente distinto.
el día que fui al cine
no boxeador

no era un boxeador. no. era yo con la mano jodida y la venda de neopreno que me dieron en el hospital aleman para que no tuviera que ir todos los días a que me vendaran la mano. he llegado a madrid. la he visto. estuve con ella y ese dolor de mierda de la mano que casi me escayolan, simplemente... de sa pa re ci o. es literal.
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esos milagros haces en mi.
hinchado
sombra y reflejo solo era

solo era reflejo. o sombra. esa mañana de domingo. los caballos lo único que aliviaban mi dolor. la mano tambien me dolia, pero ese dolor lo aguantaba mejor. me matizaba el otro mucho mas intenso. igualmente fisico. me recordó lugares que mi mente viajo en un lejano pasado a los cuales no me apetece ni remotamente volver.
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me quedo de esos días con las cosas positivas. no volví a fumar ni un solo cigarrillo. ni lo pensé. no me emborrache como los mana y los mexicanos y los asi, por un amor perdido, que casi lo fué y ahora ya no. (no hay mal que por bien no venga, después de volver a verla, ahora se que todo solo puede ir mejor y mejor se que irá). me quedo de positivo que peor no se puede estar y he aprendido lo que necesitaba entender y ella también en eso esta. no mejorara como personas este viaje a los dos...
procuración del tesoro de la nación
solitario por posadas

otro solitario caminando por posadas.
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las cosas sucedieron como las cuento. ahora que estoy de vuelta quiero terminar la cronica de este viaje tal como fue sentido. dejar para nuestro recuerdo común (el tuyo tigresa y el mio), este blog texto-visual. para que nos recuerde en adelante como se va construyendo un amor. para que aprendamos a no hacer daño a las personas (lo digo por mi fundamentalmente). para que nos sintamos felices de que cosas asi surjan de un encuentro afortunado. para que nuestras vidas no dejen de tener arte. para que nuestras comunicaciones siempre. SIEMPRE sean por lo menos asi de bonitas, aun cuando por momentos expresen sentimientos negativos como la tristeza, el vacio o el desasosiego. has que hacerse fuerte superando este tipo de cosas. por eso lo quiero terminar.
por eso lo esoy terminando.
monumento

a la espalda de las pintadas y la hippie botero, este general de caballería argentino, miraba dietro la colina... fuí incapaz durante esos seis días, de poner en mi ordenador la música de vasco rossi, o la del otro cd. fui incapaz de escuchar hablar italiano a algún turista en el patio bullrich o en el caesar's park o en cualquier lugar de la recoleta o los campos de polo de palermo, sin sentir una punzada aguda atravezandome de lado a lado.
al girarme vi ese cielo tan azul. hasta esa belleza de postal me resultaba dolorosa. solo podía pensar en que sería de ella y su silencio tan duro en madrid. ¿o era silencio de ny?.
pintadas y mujer hippie botero



necesitaba que las horas se consumiesen. no es buen día para consumir horas internas el día de bochorno. tal el bochorno que se confirmo mucho mas tarde, por la noche, con una tormenta que desde el munich hasta mi casa, me caló de los pies a la cabeza.
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esa mujer me vió fotografiando esas pintadas. venia de la av. del libertador. caminaba enfundada en su ropa hippie, lenta y pausada. cuando paso delante de mí, se encorbó como para dejarme tirar la foto sin ella aparecer. debió pensar que apuntaba muy alto. pero yo la quería ver dentro de mi foto, después de las pintadas y antes de la ventana.
así quedó.
yo seguí caminando totalmente NO encontrado. con el teléfono en la mano para no perder un instante por lo que no llegaba.
(recuerdo esos seis dias como una pesadilla).
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